Interrupción del sueño


Interrupción del sueño





En la antigüedad se pensaba que los sueños eran provocados por diversas circunstancias externas, entendidas como cualquier estímulo o hecho que ocurra ajeno a nosotros, tales como cualquier tipo de golpe o ruido, la temperatura demasiado baja o alta, olores fuertes o desagradables, o inclusa una cena pesada que nos ha sentado mal, entre otros factores, que interrumpían nuestro sueño, adentrándose en el mismo, provocándonos las famosas pesadillas.

Sin embargo, diversos estudios indican que esto no ocurre así exactamente, pues estos estímulos pueden intervenir en nuestros sueños, pero nunca ser los factores directos causantes de ello, pues los estímulos externos que se adentran en nuestros sueños suelen tener un porcentaje del cincuenta o sesenta por ciento aproximadamente.
Estos estímulos interrumpen nuestro sueño, pero no introduciéndose en ellos, sino interrumpiéndolos, haciéndonos despertarnos de golpe, pensando con ello que ha sido el factor causante de nuestra pesadilla, cuando en realidad ha sido lo que nos ha despertado de ella. Como al despertarnos tan de golpe nos sentimos aturdidos y desorientados, pensamos que han sido los causantes de nuestra pesadilla y no del despertar, pues en ese momento se puede decir que no somos conscientes del todo y nos es bastante complicado distinguir la realidad del sueño que hemos tenido anteriormente.

Con esto se concluye que estas interrupciones, además de factores como enfermedades, problemas digestivos, preocupaciones, estrés y demás factores externos pueden interrumpir o dificultar nuestro descanso, no porque nos provoquen estas pesadillas, sino porque interrumpen nuestro sueño de manera tortuosa y con mucha mayor frecuencia, por lo cual no descansaremos lo suficiente.