El I-Ching


El I-Ching





El I-Ching es un oráculo de creación asiática, pero en este caso se diferencia de los demás oráculos porque en primer lugar no ofrece una respuesta exacta a una pregunta, sino que te da un análisis exhaustivo de lo que va a suceder y tenga que ver con lo preguntado, y por otro lado, no se podría considerar exactamente como un oráculo, sino más bien como una explicación, con tintes filosóficos, sobre cosas que centrales que están por venir, para que cada persona recapacite sobre el tema o se prepare a su llegada.

El I-Ching ha sido el sistema de adivinación que siempre ha estado relacionado con el budismo chino, y las dos grandes religiones que han dominado en China, tanto la fe taoísta como las austeras enseñanzas de Confucio, el cual era un gran estudioso del I-Ching.

Antes del nacimiento del I-Ching, se cuenta que en China, el primer emperador fue el encargado de unificar China, lo que le llevó precisamente a ser el primer emperador. Al ser un hombre muy sabio, fue capaz de sacar un modelo matemático, compuesto por 64 figuras, en seis líneas que eran conocidas como Kua. Para darle forma a lo que es el I-Ching actual, este emperador tuvo que estudiar y analizar las variaciones y los movimientos del universo. A raíz de las leyes que regían estas variaciones, el emperador llegó a tomarlo como el “destino”, y sobre él poder ver qué cosas están por llegar.

Las formas hexagonales representan para este emperador los dos lugares en los que puede estar la vida humana, la tierra y el cielo.