Sinesio de Cirene


Sinesio de Cirene





Sinesio de Cirene escribió en el siglo IV un tratado sobre oniromántica que para algunos estudiosos en este tema consideran mejor que el que Artemidoro de Daldis escribiría en el siglo II, y que se titula Comentario sobre la oniromancia.

Este autor era perteneciente a la escuela de Platón, luego se convertiría al cristianismo y tuvo una importante labor en Siria evitando la entrada de soldados a la ciudad, lo que lo llevó a que le nombraran como obispo. Sinesio mantiene que con los sueños se debe hacer lo mismo que ante las predicciones que tienen los oráculos, es decir, tomarlos individualmente e interpretarlos para sacarle su significado.

Este autor creía mucho en este arte, por lo que en su obra resaltaba la importancia de interpretarlo, ya que a través de ellos se podía llegar ante situaciones importantes debido a la posible enseñanza que nuestros sueños nos dan, desde poder encontrar un tesoro perdido, hasta poder encontrar la cura para alguna enfermedad.

Sinesio le daba tanta importancia a los sueños y su conocimiento porque él mismo confesó que los sueños le había salvado de una muerte segura, ya que durante su época de embajador iba a viajar, pero tuvo un sueño en el que tuvo un mal presagio, tras esto, decidió cambiar el vuelo, salvando así su vida, ya que lo que le esperaba en el vuelo original era una trampa que sus rivales le crearon para matarlo. A esto le debe un gran cuidado al mundo de los presagios a través de los sueños.