El Diamante en el tarot del amor


El Diamante en el tarot del amor





Los diamantes han recibido siempre una gran fascinación por parte del hombre, siendo el mineral más raro y uno de los más valiosos y admirados del planeta. Contamos con estas hermosas piedras desde el año 800 a.C.,cuando se hallaron por primera vez en la India.

A estas piedras preciosas se les ha atribuido poderes como: el de evitar la lujuria, quitar las pesadillas, neutralizar el veneno, alejar el mal, proteger de las bestias salvajes, curar las enfermedades y atraer buena fortuna. Son como verdaderas palabras de amor susurradas directamente en tus oidos…

También es una piedra que ha originado numerosos mitos, como el de detector de mentiras según el cual los diamantes oscurecen ante la presencia de una persona culpable y brillan más en compañía de un inocente; y la leyenda de la reproducción mágica, que cuenta que los diamantes pueden producir descendencia.  Es en Australia es donde se pueden encontrar los mayores yacimientos, incluso de los diamantes fantasía rojos y rosas, de un valor mucho más elevado. Entre sus efectos esotéricos, cabe destacar que el diamante ayuda a la perfección y equilibrio físico, mental y espiritual.

El diamante simboliza la búsqueda de la perfección, la voluntad el triunfo, la firmeza y la rectitud; también tiene efectos que abarcan todo el cuerpo energético, equilibra las cualidades personales y participa como guía espiritual. Tiene la propiedad de alegrar el espíritu. El diamante es recomendado para las personas tímidas e introvertidas.

Entre sus efectos médicos, se destaca que el diamante es eficaz en el tratamiento de la diabetes, la menopausia. Es la piedra de los marinos y viajeros, y un amuleto muy utilizado por las personas con fobia a los viajes. Los signos afines a la piedra son: Tauro, Géminis, Aries, Libra, Capricornio, Escorpio, Virgo, Acuario, Sagitario y Piscis.

 Hablando un poco sobre el coral y sus usos con el tarot del amor.

El Coral forma en aguas tropicales, y en la antigüedad era altamente venerado por los tibetanos y los indios americanos como símbolo de vitalidad. Entre los colores en que se presenta el coral están: rojos, naranjas, blancos, azules, negros y rosados.  El coral rojo se emplea desde hace siglos para confeccionar amuletos protectores. A veces se utiliza en su forma natural, o bien también tallado en forma de pendientes, collares, broches, etc.

Se le han atribuido poderes muy variados. Por ejemplo, se cree que puede ser un buen antídoto contra el mal de ojo, y desde la antiguedad se asegura que tiene cualidades para librar al hombre de hechizos mágicos, de trastornos emocionales o de diversas enfermedades.  Los hechiceros aconsejaban ingerir polvo de coral a las personas que acudían a ellos quejándose de ser víctimas de maleficios y sortilegios conjurados por sus enemigos, pues se cree que esta piedra que protege contra la envidia y la maleficiencia.

El coral rojo ha quedado también asimilado al simbolo de la fertildad: muchas mujeres llevan consigo un cuernecillo de coral rojo cuando quieren quedarse embarazadas.  Influye en la temperatura del cuerpo aportando una mejor circulación de la sangre. El coral rojo es valioso para curar anemias, disturbios circulatorios, problemas menstruales, mal nutrición e infertilidad. Tanto el coral rojo como el rosa son ideales para tratar los nervios y los problemas cardíacos. El coral blanco es recomendable para aquellas personas con los dientes sensibles, caries, osteoporosis, artrosis y raquitismo. El coral negro nos acerca a la tierra y debería ser usado por aquel que tenga tendencias al sueño diurno. También protege de influencias negativas.